Cirugía de la nariz

Rinoplastía - Rinoseptumplastía

Se trata de uno de los procedimientos más comunes en cirugía plástica. Con ella se puede agrandar o disminuir el tamaño, corregir imperfecciones externas de origen congénito o adquirido por traumatismo, cambiar la forma y la proyección de la punta, el dorso o puente, y de las alas nasales, así como también modificar el ángulo formado por la nariz y el labio superior.

CANDIDATOS:
Aunque para el caso sean mínimos, considere que toda cirugía implica riesgos y tienen limitaciones, por lo que si sus expectativas son realistas estará más satisfecho con sus resultados y mejorará su autoestima. Una vez definido su objetivo discuta con su cirujano los detalles.

Los buenos candidatos son individuos que buscan la mejoría, no la perfección, y deben gozar además de buena salud física y psicológica.

PLANEACIÓN:
La buena comunicación con su cirujano es esencial. Explíquele qué no le gusta y que quiere modificar. Después de la evaluación se le aconsejará sobre lo que más le conviene y unificados los conceptos se elabora un plan quirúrgico. Este debe estar basado en el tamaño y forma de la nariz, la forma y las proporciones de la cara, su estructura osteocartilaginosa, el color y grosor de la piel y la edad del paciente.

CIRUGÍA:
Toma de 30 minutos a 1 hora y media, según cada caso. Durante el procedimiento las fosas estarán taponadas por lo que debe respirar por la boca. Las incisiones, casi siempre internas, se realizan en la mucosa nasal y se separa la piel de las estructuras osteocartilaginosas para modificarlas y esculpirlas de la forma deseada. Cuando las alas de la nariz son muy anchas (negroides o mestizas) se inciden externamente para movilizarlas o recortarlas dejando pequeñas cicatrices ocultas en los surcos. Cuando sea necesario se reduce el tamaño de los huesos y cartílagos para reducir el tamaño, adelgazar y afinar la punta, y hacerla más respingada. Sus propios cartílagos sirven para proyectar o rellenar donde haga falta.

POST-OPERATORIO:
El primer día ingiera dieta líquida ya que puede presentar nauseas. La gasa colocada debajo de la nariz se manchará frecuentemente de sangre; cámbiela las veces que sea necesario y aproveche el cambio para limpiar las fosas con aplicadores o bastoncillos de algodón húmedos en suero fisiológico.

Al siguiente día puede comenzar dieta normal, limite las actividades a lo estrictamente necesario, tome la medicación indicada, y acuda a su próxima cita para retiro de tapones o retiro de férula con las fosas limpias libres de coágulos y costras.

Es normal un poco de dolor, inflamación, moretones y en ocasiones infiltración hemática en los ojos. Cualquier duda o molestia exagerada póngase en contacto con su cirujano.

Antes & Después