Mamoplastia de reducción

Reducción mamaria - Mastoplastia reductora

Las mujeres con senos grandes y péndulos pueden experimentar problemas relacionados con el peso y el tamaño exagerado, como dolor en el cuello, hombros y espalda, compresión y deformidad por la tira del sostén, irritación y estrías en la piel, deformidades esqueléticas, problemas respiratorios y malos hábitos posturales.

El tamaño exagerado de los senos ocasiona además trastornos emocionales y de autoimagen, así como incomodidad en el uso de ciertas prendas de vestir y su normal desarrollo social, laboral y deportivo.

Con este procedimiento se retira piel, tejido glandular y grasa, haciendo las mamas más pequeñas, firmes y armónicas con el resto del cuerpo.

CANDIDATAS:
Más que con fines cosméticos, se realiza para aliviar las molestias físicas y emocionales. Se deben opera cuando causen molestias aunque no se haya completado su desarrollo. Las mejores candidatas son aquellas mujeres con suficiente madurez para entender el procedimiento, y cuyas expectativas sean realistas.

TECNICA:
Depende del tamaño de los senos, grado de descenso, tamaño del complejo areola-pezón, edad de la paciente, y deseo de lactancia. Por lo general se realiza la extirpación a través de una incisión alrededor de la areola o dejando una cicatriz vertical, pero en extirpaciones mayores de 500 gramos, queda una cicatriz en forma de ancla o T invertida.

RIESGOS.
Toda cirugía conlleva riesgos, y los hay inherentes a la cirugía y a la anestesia empleada. A pesar de ser bastante segura, la reducción mamaria no es una cirugía sencilla. Pocas veces ocurren pero pueden presentarse: sangrado, hematomas, seroma, infección, dehiscencia de suturas, necrosis de los bordes del colgajo inferior, reacción a las suturas, reacción a los medicamentos anestésicos, etc. Afortunadamente casi la totalidad son de fácil solución.

PREPARACION:
Historia clínica completa y exámenes de laboratorio, incluyendo eco o mamografía y Rx. No tomar aspirinas, antinflamatorios, vitamina E, alcohol, tabaco y tóxicos las 4 semanas previas a la cirugía. Aseo general, haciendo especial énfasis en los senos, con un jabón líquido yodado (Betadine) la noche previa a la cirugía, y en la mañana siguiente antes de irse a la clínica. No comer ni beber nada después de la media noche del día anterior o durante las 8 horas previas a la cirugía; Contar con alguien en casa para que le ayude con sus necesidades básicas. El día de la cirugía preséntese en ayuno, sin maquillaje ni esmaltes en las uñas, ni joyas; Lleve ropa cómoda y lo indispensable para pernoctar en el sanatorio. Programe sus actividades sociales, domésticas y escolares de modo que Ud. No sea indispensable a terceros por un período de 7 días.

CIRUGIA:
Las técnicas varían según las incisiones externas de abordaje la cantidad de piel y tejido glandular a resecar. Retirados los excesos se recoloca el complejo areola-pezón en su nueva posición y se aproxima la piel elaborando un nuevo sostén cutáneo, resultando en un nuevo tamaño, contorno y forma más agradable para los senos. Casi siempre el pezón queda adherido a sus vasos provenientes de la glándula, pero en ocasiones hay que retirarlo, cuando los senos son muy grandes, y reinsertarlos, como injerto libre en su nueva posición, lo que resulta en perdida de la sensibilidad.

POSTOPERATORIO: Permanecerá aprox. 2-3 horas en una sala de recuperación acompañada de una enfermera, y luego se traslada a su habitación o a su casa, dependiendo de la hora del día. Tendrá colocada una venda elástica o un sujetador quirúrgico sobre apósitos de gasa, y posiblemente unos tubos de drenaje que se retiraran 1-2 días después. Guarde reposo en cama unas 48 horas, levantándose solo al baño y al comedor.

Antes & Después