Cirugía Plástica

¿Qué es y por qué tomarla en cuenta?

La CIRUGÍA PLÁSTICA tiene como finalidad hacerlo parecer tan bien como sea posible, dentro de las características individuales.

Es una combinación de ARTE y CIENCIA pero sujeta a variaciones en el comportamiento de los diferentes mecanismos fisiológicos que caracterizan a cada persona. Así es que sobre la cirugía a la que se va a someter habrá ciertas preguntas que infaliblemente surgirán en la primera consulta, lo mismo que durante la evolución postoperatoria. Es de suma importancia que cada paciente está consciente de lo que es una evolución normal con el fin de que se tranquilice en el periodo postoperatorio enfrentando las fases transitorias como naturales, tanto de su evolución como de la viabilidad para su caso en concreto, incluso antes de operarse.

Existen factores en la evolución de la cirugía que no depende del cirujano plástico, por lo que no es posible garantizar los resultados.

Por ejemplo, la cicatrización, está influenciada por el grosor y calidad de la piel, por condiciones hereditarias, las hormonas y otros elementos que repercuten en el resultado final de la cirugía. Evidentemente, una técnica depurada irá en contra de esos factores. La plena colaboración del paciente y el seguimiento de las instrucciones dadas por el cirujano asumirán gran importancia en el resultado obtenido. Las conductas entre uno y otro cirujano pueden diferir, pero cada profesional da de sí el máximo para que se consiga el mejor resultado. Si Ud. como cliente procura un determinado cirujano plástico, indudablemente lo está haciendo basado en resultados presentados en pacientes anteriores y otros parámetros que influyen. Tenga en consideración también el hecho de que cada paciente, cada caso y cada cirujano son diferentes.

Procure dialogar con su médico antes de la cirugia, esclareciendo cada detalle que surja como duda.

La cirugía plástica no es un recurso más en favor de la vanidad, es un recurso técnico a favor del equilibrio psico-somático de los pacientes.

No debe exigirse al cirujano plástico la perfección ya que ni la misma naturaleza lo consigue (de hecho no existe la simetría perfecta entre los dos lados de un mismo cuerpo).

Acepte las cicatrices.

cómo consecuencia de la cirugía y pondere la conveniencia de convivir con ellas después de la cirugía. Ellas son el indicio de un defecto existente anteriormente. Si hubiera una evolución desfavorable, aunque la intervención haya sido realizada bajo los más rigurosos patrones técnicos, no juzgue al cirujano. Su organismo no ha reaccionado como debiera. Colabore con su médico para que se realicen las correcciones del caso; existen técnicas y tácticas que favorecen buenos resultados en la mayoría de los casos, esperando el periodo de evolución y la oportunidad ideal.

Toda cirugía deja una cicatriz más o menos visible.

La cirugía plástica no desaparece las cicatrices, solo procura dejarlas en sitios menos visibles, o substituye una muy evidente por otra más aceptable. El proceso de maduración de la cicatriz pasa por 3 períodos: el inmediato, hasta los 30 días, de buen aspecto; el mediato, hasta el año, gruesas y enrojecidas; y el tardío, hasta 2 años, se adelgaza, aclara y progresivamente se va difuminando.

En cuanto a los riesgos sistémicos podemos decir de manera general, que son menores que en la mayoría de otras cirugías, siendo una conducta planeada se busca el mejor momento y la ausencia de factores de riesgo de órden general como infección, anemia, debilidad, enfermedades generales, etc. El riesgo de la vida no es mayor ni menor que viajar en coche o cruzar una vía pública. Al elegirlo confíe en él y su trabajo, mantenga relación cordial para satisfacción mutua.

Héctor Guillermo García Di-Zeo

93 444 30 11

Barcelona